Existe un poderosísimo disolvente químico que, empleado en dosis mínimas, puede dañar electrodomésticos de modo irreversible; se evapora a temperatura ambiente y se mezcla silenciosamente con el aire de la casa; se ha localizado en el 99% de las células tumorales; se usa en centrales nucleares y en las fábricas de armas químicas; cuando lo absorbe el cuerpo humano pasa a la placenta y se filtra a través de la leche materna; existen no pocas multinacionales que lo usan en la preparación de productos para la infancia [...]
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