La ciudad de Boston está considerando una inusual aproximación para crear una red wireless de bajo coste para toda la ciudad: poniendo a una organización no lucrativa, en vez de a una privada, como encargada de construir y dirigir el sistema.
Se estima que el proyecto costará entre 16 y 20 millones de euros. Otras ciudades generalmente han hecho asumir a un único contratista privado los costes y el riesgo financiero a cambio de la oportunidad de expandir su negocio.
Aunque la estrategia de Boston depende de la buena voluntad de las fundaciones y empresas para conseguir dinero, los d