Una noticia que ya tiene casi un mes pero me parece tan importante que no la puedo dejar sin publicar. El gobierno holandés pide a los investigadores que encontraron deficiencias de seguridad en el chip rfid de la oyster card(*) que no publiquen los resultados (TheRegister).
Sobre RFID en este blog hemos hablado mucho, y que últimamente hablemos algo menos no debe ser entendido como una disminución del interés de este tema. Más aún, es un tema cada vez más interesante porque es un tema que cada vez está más extendido y del que los medios no informan en absoluto o informan de forma equivocada (mencionando la propaganda que reparten los fabricantes sin hacer hincapié en los problemas que conlleva esta tecnología).
Hoy vamos a comentar unas notas sobre RFID en hospitales que se me han ido acumulando.
España va bien. Va tan bien que cada vez importamos las malas ideas que paren en el resto del mundo con menos retraso. El hospital asturiano de Cabueñes inicia el seguimiento y espía de sus pacientes mediante RFID, lo leemos en La voz de Asturias (gracias xman). Una mala noticia.
Bienvenidos al mundo de las inseguras tarjetas de crédito RFID. Por supuesto no son nada nuevo, ya hemos hablado antes de crackeo de tarjetas de crédito RFID, la novedad ahora, que muestran en BoingBoing, es que el lector con el que se hace cuesta tan sólo 8 euros. Y esto nos llega unos días después de que la ruptura del cifrado de numerosas tarjetas RFID (incluida la Oyster Card londinense) recibiera la atención de los medios.
Algo que próximamente verá la luz y que me llegó a mi buzón gracias a un chivatazo (¡muchas gracias!) de alguien que seguirá en la sombra hasta nueva orden :)
Ya no es que las clonen sin llegar a saber qué se está clonando realmente (como se ha conseguido con los pasaportes RFID, recomiendo leer ¿por qué no sirve de nada que un pasaporte rfid esté cifrado?), es que las han conseguido leer. La cosa es que el fabricante cuyas tarjetas se han reventado (ahora entenderéis porqué uso esa palabra) es proveedor de numerosas empresas, entre las que se incluyen (si no he entendido mal) la Oyster card para el transporte público de Londres.