No hace demasiado, incluso en este mismo blog que no es tan antiguo, parecía imposible que la web móvil tomase tanto empuje como para que empezase a desarrollarse su propia “guerra de navegadores”.
Los pocos afortunados que navegaban vía sus dispositivos móviles solían conformarse con lo que venía integrado de serie en los terminales y punto. Total internet móvil, al menos en España, se limitaba a poco más que el casposo menú de servicios de las operadoras y para navegar por ahí vale con una canoa…
El caso es que con el auge de los dispositivos con Wi-Fi, 3G o el mismo GPRS acompañados de pantallas más grandes y mejores funcionalidades ha aumentado el número de usuarios de web móvil de forma casi exponencial. Usuarios que navegan por los mismos sitios que desde su ordenador y que quisieran disfrutar de las mismas posibilidades en sus pequeños dispositivos.