No hace demasiado veía por ahí una oferta de trabajo (por cierto, busco trabajo por si alguien me quiere contratar) en la que pedían un desarrollador de front-end que fuera un fiera y que ya estuviera interesándose en CSS3 y HTML5.
La nueva especificación parecía haber despertado un nuevo interés por nuestro querido lenguaje de marcado y la gente empezaba ya a frotarse las manos con las novedades y ventajas de su quinta versión.
Ahora, viendo que
hasta 2022 nada de nada, supongo que los de la oferta de arriba querrán a ese desarrollador super moderno para que vaya educando a sus hijos para que, dentro de ni más ni menos que 14 años sean los que lo disfruten.
¿No es deprimente? Algunos habremos muerto para entonces (vale, exagero un poco), si de verdad los plazos son tan largos a mi me va a coger con la friolera de 43 años y no quiero ni pensar las edades de los que sois algo mayores que yo (sin ánimo de deprimiros ¿eh?)