Si eres un fiel lector, te habrás dado cuenta que nunca utilizo la palabra “abierto” cerca de “formato”. Sí ¿cuál es la historia detrás de esto? te preguntarás. Bueno, vamos a bucear en el tema en un momento, pero antes voy hacer una comparación (extraña) para plantear el argumento, vamos a seguir adelante y pensar en una puerta.
Está abierta; puedes entrar y salir en cualquier momento que quieras, ¿no? Bien. Hasta que alguien pasa a dentro, reclama la puerta como suya y dice que debes pagarle por entrar dentro. Oh, y él (y todos los demás) siguen considerando la puerta abierta, porque se puede ver el otro lado. ¡Ves, puerta abierta, formatos abiertos! ¿Cómo podrías pensar de otra manera?