De nuevo traemos un curso de Linux que intenta acercar el software libre a la sociedad pero, en esta ocasión, se trata de algo muy especial, puesto que el curso iba dirigido a niños. Está claro que los más jóvenes son los que más se deben concienciar sobre la conveniencia de un desarrollo correcto de la tendencia del mundo del software libre en la actualidad.
En este caso, la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología del Estado Apure, en Venezuela, acogió el desarrollo de un curso orientado a niños, lo que ya es todo un reto debido a la incompleta información de que disponen los más pequeños en lo que se refiere al mundo del software o la conveniencia de usar software libre o propietario.
Fundacite ha apoyado el desarrollo de la tecnología de esta forma con la esperanza de sembrar una semilla que arraigue en una futura sociedad que se implique completamente con el software libre. Así, el curso, con una duración de tres semanas, acogió a 160 niños que, presumiblemente, marcarán un hito en Venezuela en lo que se refiere al desarrollo no sólo a nivel de software, sino también de la tecnología e innovación en general. Por ello, este tipo de eventos, si bien ahora tienen una repercusión mediática escasa y aparente poco calado social, seguro que no es así dentro de unos años. Se hace necesario que este tipo de experiencias “empapen” la conciencia social de una forma gradual, por lo que no se puede realizar a partir de actividades aisladas, sino que se debe concebir como un trabajo continuo en el que poco a poco se consiga trasladar la idea del software libre a la sociedad y que ésta sea aceptada por ella.
Mirando un poco más lejos, el calado del software libre también puede beneficiar a la ciencia e investigación en general, ya que el conocimiento de sus herramientas puede dar lugar a que se desarrollen un mayor número de líneas de investigación que serían desestimadas por el desconocimiento de la existencia de algunas vías en las que las operaciones que serían imposibles de llevar a cabo con software propietario, son perfectamente viables con la ayuda del software libre.
Así pues, nos alegramos que países como Venezuela se hagan eco de la necesidad de difundir el software libre mucho más allá de lo que aparentemente resulta necesario puesto que, quizás, esa frontera se encuentre mucho más lejos de lo que parece.