Por definición, los portátiles del Departamento de Estado contienen información delicada -y a menudo secreta- sobre las relaciones diplomáticas con otros países. Pero es que además al menos 400 de los portátiles desaparecidos pertenecen al Programa de Asistencia Antiterrorista, responsable del entrenamiento y equipamiento de las fuerzas de seguridad, policía e Inteligencia, un programa administrado por el Departamento de Seguridad Diplomática, responsable a su vez de la seguridad de las redes informáticas del Departamento de Estado (incluyendo los portátiles) y encargado también de proteger a los diplomáticos extranjeros que visitan Estados Unidos.
Por otra parte, y en términos puramente económicos, el material al que se ha perdido la pista supone unos 30 millones de dólares, correspondiendo el 99% a ordenadores portátiles. Si esas cifras fueran fiables, al ser el valor medio de cada máquina del orden de 3.000 dólares, los ordenadores desaparecidos podrían ser en realidad miles...