Freesound Project y los Golden Nica
Lun, 18/08/2008 - 08:14
En alguna ocasión hemos hablado de las ventajas que el opensource ofrece al aspecto sonoro. Es un hecho que, cada vez, existen más iniciativas encaminadas a potenciar, conservar y difundir los sonidos a través de repositorios, bases de datos y otros proyectos de igual pretensión. El sonido se ha convertido en un tipo de documento con un gran valor informativo, no sólo por su poder, sino por lo efímero de su perdurabilidad si no se recoge y almacena convenientemente.
Hoy queremos dar a conocer uno de esos proyectos que se dedica precisamente a eso: recoger, clasificar, almacenar y poner a disposición de quien lo requiera un gran volumen de información sonora: Freesound Project. Esta iniciativa ha saltado recientemente a los medios de comunicación gracias a la mención honorífica que se le ha entregado en la última ceremonia de los premios “Golden Nica”, un certamen donde confluyen los proyectos, investigaciones y desarrollos más innovadores del momento.
Freesound es un archivo sonoro ideado sobre un entorno colaborativo, con licencia Creative Commons y que se construye a partir de una serie de librerías tan optimizadas como ccmixter, donde encontramos archivos sonoros de personas en quehaceres diarios, transportes, ruidos cotidianos, naturaleza, etc.
La idea es mejorar la calidad de las iniciativas online que se están desarrollando desde hace unos años y de forma totalmente imparable, tales como blogs, vlogs o podcasts, por ejemplo. Así, no dudamos de que la calidad de los sonidos ayude a crear un contenido dinámico, que sin duda puede mejorar las condiciones finales de los trabajos.
Se trata de una iniciativa catalana, si bien la verdadera mano sobre la que se sustenta todo el proyecto es la “tecnología Audioclas”, un sistema desarrollado por MTG.
Es éste, sin duda, otro de los proyectos por los que nos hemos sentido orgullosos de que el opensource y el entorno colaborativo ayude de esta forma tan maravillosa a preservar el conocimiento. Por ello, queremos felicitar a Bram de Jong
todos los demás responsables que han hecho posible que freesound viera la luz, como si el sonido fuera la esencia primigenia del conocimiento, y en realidad lo es.
Esperamos que el interés por realizar repositorios documentales de tipo sonoro aumente, no por el éxito que éstos obtienen, sino por la necesidad de su existencia.