
A todo el mundo se le ha quedado colgado el ordenador en alguna ocasión. En este sentido, el archiconocido sistema de
Ctrl + Alt + Supr suele ser la solución, pero sólo en Windows. Cierto es que esa circunstancia es mucho más difícil que ocurra en Linux, pero aún así, tampoco es algo infalible. En ese caso, muchos usuarios no conocen la forma exacta para cerrar las aplicaciones sin causar la pérdida de datos. Por ello, para todos aquellos que desean conocer la mejor forma de evitar está incómoda situación, traemos una sencilla guía a través de la cual se podrán cerrar fácilmente las aplicaciones en Linux.
Para comenzar, podemos realizar esta tarea de dos formas: desde el terminal de la consola y de un modo gráfico. Cada cual que elija la opción que mejor le parezca, si bien sabemos que, según el tipo y nivel de usuario, cada cual deberá escoger una u otra, aunque al fin y al cabo es una cuestión personal.
Así pues, atendiendo al proceso de cerrar las aplicaciones a través del terminal de la consola, podemos usar el conocido comando “kill”, que para cualquier proceso de una forma muy efectiva.
Centrándonos en cómo hacerlo, tendremos que abrir el terminal de la consola a través de “
Inicio > Sistema > Konsole”. Una vez allí, se deberá escribir lo siguiente:
sudo ps -ef | grep nombredelproceso
Así, lo que estaremos haciendo es ejecutar el comando “ps” con el rol de root, y filtrando los procesos que estén relacionados con la palabra que escribamos a continuación. Una vez ejecutado esta secuencia de comandos, se nos mostrará el PID del proceso, es decir, el código de identificación del proceso en sí. Una vez que conocemos este código, tan sólo deberemos escribir:
Kill PID del proceso a eliminar
Pero como decíamos anteriormente, también se puede llevar a cabo de una forma totalmente gráfica. En este sentido, el comando kill se utiliza de forma automática por los escritorios más comunes dentro de las distros Linux, como son el caso de KDE o GNOME
En el primer caso, KDE, disponemos de un Ksysguard, el “guarda del sistema”, y en GNOME tendremos el gnome-system-monitor que, como su propio nombre indica, monitoriza las aplicaciones al más puro estilo del “administrador” de Windows, lo que supone una ventaja para aquellos usuarios que estén acostumbrados a usar este sistema. Si queremos acceder a él, deberemos seguir la ruta “
Inicio > Sistema > Ksysguard” o “Inicio > Sistema > gnome-system-monitor”. Una vez abierto, nos dirigimos a la tabla de procesos y elegimos la aplicación que está dando problemas, para lo que elegiremos la opción “enviar una señal” tras clickar con el botón derecho del ratón. En ese momento, sólo nos restaría elegir “sigkill” y el programa se ocupa del resto, así de sencillo.