Según nos cuenta Daniel Ajoy, un artículo del el New York Times cuenta cómo, las iniciativas en las que hasta ahora se han utilizado las laptops que cuestan bastante más que 200 dólares, ahora están siendo descartadas porque no se adaptan a los planes de estudio establecidos, a los modelos de evaluación antiguos, a los profesores, a las pruebas estándar. Más aún, lo alumnos han utilizado las máquinas para todo tipo actividades extra-curriculares, entre ellas, el quebrar todo tipo de medidas de seguridad de la red interna de los establecimientos. Pero quizás llo más importante, tras años de uso (en algunos casos más de 7 años) no han podido llegar a ningún tipo de evidencia empírica en cuanto al impacto en el logro educativo.
Dado que apoyamos a la campaña ciudadana UCPN de facilitar el uso de tecnología móvil para los niños de nuestro país, ¿puede la tecnología impactar positivamente en el aprendizaje formal?, ¿empoderados de la tecnología, son indomables los niños?, ¿cuánto deben cambiar lios profesores su didáctica para integrar la tecnología?