
Es un hecho que las grandes empresas de electrodomésticos apuestan más fuertemente cada día por incluir software libre en sus sistemas. Este hecho viene dado por la necesidad de una mayor optimización de los procesos tecnológicos, por no hablar del aumento de las prestaciones que posee cualquier electrodoméstico actual, muy superiores a los que hace tan sólo unos años encontrábamos en cada hogar.
Hace poco nos hubiera parecido de Ciencia-Ficción, pero ya tenemos en casa frigoríficos con televisión e Internet integrados, cocinas con puesta en marcha y control informático, sistemas de regulación de humedad, temperatura, olor, luz, etc. en las habitaciones… todo preparado para que el hogar deje de ser un lugar en el que el confort se mida por las horas que se dedica a limpiar, fregar, colocar… y un sinfín más de tareas habituales en muchos de nuestros hogares. Así, la domótica se ha hecho un hueco en la rutina diaria de miles de familias que, lejos de ver un “Hal 9000 acechando tras su visión informática de la realidad”, saben de las ventajas de la tecnología aplicada en este campo.
Por ello, a diario nos apoyamos en nuevos dispositivos que ayudan en el quehacer diario o, simplemente, mejoran la calidad de vida de las familias. Y para ello, el software libre se hace indispensable. Tan sólo hay que imaginar lo que supondría pagar licencias de mantenimiento para que nuestra lavadora funcione cada mes…
Hace poco saltaba la noticia de una cafetera que se autorregulaba de forma automática y que disponía de un sinfín de funcionalidades que habían sido posibles gracias a un complejo sistema informático. Lo negativo del asunto es que el sistema contenía un bug a través del cual se podía acceder al control de la cafetera de forma remota. En este caso, si se contemplase el sistema desde el software privativo, todo resultaría lento y costoso pero, en el caso del software libre, toda una comunidad de desarrolladores estaría trabajando para lograr tapar ese agujero de seguridad.
Pero todavía hace falta recorrer un largo camino hasta que el software libre sea aceptado completamente en el mundo de los electrodomésticos, puesto que una parte de la población se muestra reticente a dicho cambio. Sea como fuere, estamos convencidos de que, dentro de unos pocos años, cualquier electrodoméstico se beneficiará de la conexión a Internet y un gran abanico de posibilidades.