Malas noticias.
McKinnon será extraditado a EE.UU. para ser juzgado allí, por un tribunal de aquel país de un presunto delito que no cometió ni desde los EE.UU. ni en lugar alguno sometido a su jurisdicción (
BBC).
La extradición ya fue aprobada en su día, lo que McKinnon ha perdido ahora es
la apelación.
Mañana te extraditan a tí (o a mí), y te (o me juzgan) juzgan allí donde tienen cadena perpetua y pena de muerte (ay...). Ahí es nada. Ya
lo dijo Mitnick hace un tiempo:
«creo que tratan de convertirlo en un caso ejemplar: no se va a escapar de la justicia estadounidense por estar en otro país».
*** Relacionadas: