Me importa un pito que lo que el conocimiento llegue de páginas de poca estética o carga lenta.
Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezca grave, anónimo o plagiado.
Soy perfectamente capaz de soportarle un índice de errores ortográficos que sacaría un cero en un examen de primaria…
¡Pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no le perdono, bajo ningún pretexto,
que no sepa volar.
Si no sabe volar ¡pierde el tiempo si pretende seducirme!
You have already tagged this post. Your tags: