La medianoche del pasado día lunes 1 de mayo en Ginebra fue histórica, porque por primera vez para la Humanidad se aprobó como estándar de derecho un formato electrónico ofimático y documental que cuenta con implementaciones en productivo y que además es abierto y libre.
Significativo es que ningún país votó en contra (incluida España). Esa unanimidad acelerará 6 meses la publicación definitiva pese a que aún quedan un par de retoques burocráticos para que su publicación se oficialice. Pero lo importante es que ya está asegurado: Habemus Estandar. Y todo eso se ha logrado con gran esfuerzo por parte de los asociados a la Alianza ODF, a la Sociedad OpenDocument y a OASIS, y muy a pesar de las presiones en contra ejercidas por cierto monopolio informático que a toda costa pretende imponer su formato alternativo, "no tan abierto" y aún en desarrollo ...