El cantante y ministro de Cultura brasileño Gilberto Gil opinó hoy en Milán que "la cultura y especialmente la música debería ser libre y compartible como el software Linux".
Gil se encuentra en Italia, donde brindará un recital el 27 de julio en el Festival latinoamericano de Assago.
A los 65 años, el músico decidió emprender una batalla personal para reformar el derecho de autor (copyright) y sostiene que "es imposible pensar en defender lo existente, es mejor buscar nuevos modelos de derechos de reproducción que permita remunerar a los artistas sin cargar excesivamente sobre el público".