Para facilitar el mantenimiento y la lectura los programas demasiado largos pueden dividirse en módulos, agrupando elementos relacionados. Los módulos son entidades que permiten una organización y división lógica de nuestro código. Los ficheros son su contrapartida física: cada archivo Python almacenado en disco equivale a un módulo.
Vamos a crear nuestro primer módulo entonces creando un pequeño archivo modulo.py con el siguiente contenido:
def mi_funcion():
print "una funcion"
class MiClase:
def __init__(self):
print "una clase"
print "un modulo"