En
¿Cómo hacer cables de red? conté que en su día me tuve que cablear la casa porque vivo en una comunidad con muchos pisos y la cantidad de redes WiFi a la vista es tan grande que me interferían mi señal hasta tal punto que la señal de una habitación no llegaba a la otra y era imposible la mayoría de veces usar mi propia conexión a Internet a no ser que fuera a pocos metros del router. Seguro que podría haber probado con otro router a ver si la señal llegaba mejor o incluso con alguna otra tarjeta Wi-Fi, pero me decidí a cablear y me olvidé del problema para siempre.
Sin embargo, en su día llegué a pensar en otra cosa: Visitar a los vecinos o poner un anuncio en el portal para intentar repartir los canales Wi-Fi de forma que todos usáramos alguno que no interfiriera a los vecinos más cercanos ni ellos nos interfirieran a nosotros.