Un 2008 opensource

El 2007 linuxero queda atrásHoy, después de despedir el final de las fiestas de navidad y haciendo recuento de todo lo que ha pasado y posiblemente pasará en los próximos meses, podemos tener un balance bastante positivo de lo que supuso el 2007 para el opensource. Cierto es que hemos tenido que asistir a varios episodios desafortunados sobre conceptos como los derechos de autor o la eterna lucha por extender el software libre a todos los posibles equipos, y también es lógico pensar que para este año que todavía está en sus primeros días de vida no será una excepción y volveremos a presenciar hechos tan desafortunados como los ocurridos con anterioridad, pero también queremos pensar que todo lo ocurrido, bueno y malo, nos sirva de lección ante lo que queda por venir, que la sociedad se conciencie de lo adecuado que es el opensource para mejorar nuestra sociedad. 

Dejando de lado por un momento el eterno debate sobre software libre/propietario, lo que sí está claro es que debemos aunar esfuerzos para mejorar, no ya la situación actual en cuanto a todo lo que significa “conocimiento libre”, sino el porqué de que la filosofía de libertad que está detrás debiera instaurarse. Lo que estoma intentando mostrar no es sino un vía que creemos adecuada para que la sociedad se dirija hacia un destino correcto siendo, para ello, muy importante la concienciación de gobiernos, entidades e instituciones tanto públicas como privadas.  Así pues, el 2008 se puede tomar como un período de renovación y de limpieza: Renovación de viejas creencias, adecuando correctamente todo lo que implica el opensource en la sociedad actual; limpieza de todo aquello nocivo para nosotros. No estamos hablando a nivel institucional, sino a nivel personal… son las personas las que deben implicarse de forma individual para que exista una mejora global. Podrían entenderse estas líneas como una forma de concienciación pseudopolítica, pero nada más lejos de la realidad: se trata de la lucha por el opensource, el expandir la información hasta los límites que creamos inalcanzables. 

Puede que el año que se nos presenta albergue en su interior más de una sorpresa a favor del conocimiento, pero somos nosotros los que tenemos que tomar las riendas y luchar porque esas ideas no se terminen olvidadas, sino siendo potenciadas gracias a la buena fe y el apoyo de los incondicionales del opensource. No hablamos de Stallman o Torvalds, sino de todos aquellos anónimos que emplean su tiempo en brindar a la comunidad su ayuda. No todo se basa en programar o distribuir software libre, sino que también el compartir ideas o ayudar a que un nuevo proyecto se desarrolle puede servir como debe de ser. 

Estamos seguros que el 2008 será una buena oportunidad para poner en práctica todos los buenos deseos que tuvimos durante el pasado año… eso es, en cierta forma, un extraño modo de apoyar el opensource.

Noticia original: Territorio Libre